octubre 14 2019 0Comment
El aluminio en los mecanizados: qué es, características y aplicaciones

El aluminio en los mecanizados: qué es, características y aplicaciones

El aluminio es un material no ferromagnético muy maleable y que se puede moldear hasta las formas deseadas. Los mejores resultados se consiguen a partir de la utilización de la maquinaria adecuada en el proceso de mecanizado. Máquinas que, a través de técnicas como el corte o la abrasión, logran eliminar el material resultante para lograr las piezas que se necesitan.

Dos son las principales ventajas que se nos presentan a la hora de mecanizar el aluminio. Por un lado, se trata de un material que posee una magnífica conductividad térmica. A diferencia de otros elementos, el calor que se genera en el mecanizado del aluminio se disipa con mayor rapidez.

La segunda ventaja que nos ofrece el aluminio es su baja densidad. Esta característica permite que las fuerzas de inercia que hay que emplear en las piezas de aluminio sean mucho menores. Sin ir más lejos, el mecanizado del aluminio, si lo comparamos con el de otros materiales, es muy rápido y sencillo. De ahí precisamente que los esfuerzos que haya que emplear sobre los útiles y las herramientas y la energía consumida sean mucho menores.

Esta baja densidad y su alta resistencia a la corrosión hacen del aluminio uno de los metales más utilizados en la ingeniería de materiales. Su uso en forma de aleaciones se aplica para la estructura de aviones, trenes, tranvías, automóviles y autobuses, para piezas de la industria automovilística, para la fabricación de maquinaria industrial y herramientas, en la industria eléctrica, en las instalaciones térmicas, etc.

Al usarse relativamente poca energía para el mecanizado del aluminio, se pueden emplear más fácilmente y con mayor precisión altas velocidades y tazas de arranque. Una velocidad que no solo va a permitir que obtengamos una mayor productividad, sino también un mejor acabado superficial.

Si queremos disfrutar de los mejores resultados en el mecanizado del aluminio, las herramientas empleadas deben tener unos filos de corte principal y secundario muy bien afilados, así como unos cojinetes firmes y motores potentes. Además, ha de contar también con una superficie de desprendimiento sin rugosidades y bien pulida.

Es necesario también que la superficie permita evacuar fácilmente el material resultante para no arruinar la pieza. Por último, resulta indispensable que los ángulos de desprendimiento de la herramienta de corte sean mayores a los utilizados en el mecanizado de otros materiales como el acero.

El aluminio, gracias a sus propiedades físicas y mecánicas, es por tanto uno de los materiales que más se mecanizan en los procesos productivos. Junto con el acero, es el metal que se suele aplicar en un mayor número de sectores industriales.

A esto ayuda el hecho de que en su proceso de mecanizado apenas hay que emplear energía y se utiliza una alta velocidad de corte y avance. Factores con los que lograremos obtener unos acabados superficiales más rápidos y de mayor calidad. Sin obviar de que se trata de un material que puede ser reciclado infinitas veces sin perder sus propiedades.

Si tiene alguna consulta sobre las aplicaciones del aluminio en los mecanizados o le interesa cualquiera de nuestros servicios, puede ponerse en contacto con nosotros a través de nuestro teléfono: +34 96 652 22 48 o enviando un correo a mecasinc@mecanizadossinc.com. Le atenderemos encantados, dándole todas las soluciones necesarias en cualquier tipo de mecanizado, procesamiento y/o acabado de piezas.

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